A lo largo de la vida, todos pasamos por momentos o épocas en las que nos encontramos más tristes o “decaídos”, pero forma parte de la vida. Lo preocupante, es cuando se está deprimido durante mucho tiempo sin percibir ningún tipo de cambio en el estado de ánimo o, sentir que se va a peor, son síntomas de algo más preocupante. La depresión en personas mayores se da en un estadio especialmente delicado, complejo y crucial de la vida, cuando se están produciendo cambios en la fisiología, el cuerpo, el cerebro y la psique de la persona, que conducen a lo que conocemos como tercera edad.

Según la Organización mundial de la Salud (OMS) la depresión es la primera causa de discapacidad a nivel global y la segunda causa de enfermedad en las personas mayores. El 13 de enero, cuando se celebra el Día Mundial de la Lucha Contra la Depresión, debemos poner todos nuestros esfuerzos en la prevención de este trastorno entre las personas de avanzada edad, en particular, grupo al que impacta de forma más significativa.
Son muchas las razones por las que la depresión en personas mayores no se trata. Cuando una persona va envejeciendo los síntomas de la depresión son diferentes a cuando se es joven. Se pueden manifestar cono un aumento de la fatiga, o pueden ser vistos como malhumor e irritabilidad. Es muy habitual que los síntomas depresivos en personas de avanzada edad se entrelacen de algún modo con la ansiedad e incluso con episodios de cólera, razón por la cual es necesario que demos un tratamiento distinto a esta dolencia psíquica y emocional en las personas ancianas, ya que posee unas características peculiares entre los adultos mayores, que la diferencian de los síntomas depresivos en otros espectros de edad.